Estafas con criptomonedas: Por un planteo de UDEC, sigue vigente la orden de detención del investigado

La Fiscalía cuestionó la suficiencia de la caución real ofrecida por el padre del investigado, al advertir que solo era titular del 50 % del inmueble presentado como garantía, circunstancia que no había sido informada. En 2023, desde la Unidad de Delitos Económicos Complejos se lo había citado a audiencia de imputación, pero nunca se presentó por lo que se solicitó sea declarado en rebeldía, su detención y captura internacional.

En el marco de una causa por tres hechos de estafa vinculados con inversiones en criptomonedas, la fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, solicitó la revisión de la caución real ofrecida para suspender la orden de detención del investigado. A partir del planteo formulado, se hizo lugar al requerimiento fiscal y se revocó la suspensión de la orden de detención y captura internacional.

La intervención de la UDEC se produjo al analizar la documentación registral del inmueble ofrecido como garantía por el padre del acusado. De las constancias, se advirtió que el fiador era titular únicamente del 50 % indiviso de la propiedad, circunstancia que no había sido explicitada por la defensa al momento de formular el ofrecimiento.

En su presentación, la Fiscalía especializada en Delitos Económicos señaló que había prestado conformidad a la caución sobre la base de la información proporcionada inicialmente, sin que se hubiera informado la existencia de un condominio. Advirtió que esta omisión resultaba relevante para determinar la suficiencia económica de la garantía, dado que no es equivalente ofrecer un inmueble sobre el cual se tiene dominio exclusivo que comprometer una participación indivisa.

La fiscal Salinas Odorisio sostuvo que la caución debía evaluarse considerando exclusivamente los derechos patrimoniales efectivamente disponibles por el fiador y no el valor total de la propiedad. También señaló las dificultades que podría presentar una eventual ejecución judicial de la participación indivisa, particularmente por las condiciones de comercialización y los derechos del restante condómino.

Sobre la base de estos argumentos, la UDEC solicitó la revisión de la caución real, la incorporación de información registral actualizada y la acreditación de la solvencia patrimonial del fiador, así como la eventual presentación de garantías complementarias o sustitutivas suficientes.

Asimismo, la fiscal Salinas Odorisio requirió que, de resultar insuficiente la garantía y no lograrse su adecuada integración, se mantuvieran las medidas de coerción vigentes, en función de los riesgos procesales acreditados.

Al resolver la presentación de la Unidad de Delitos Económicos Complejos, la jueza de Garantías hizo lugar al requerimiento fiscal y revocó la providencia que había suspendido por 30 días la orden de detención y captura internacional. Consideró que la caución ofrecida no resultaba suficiente, en esta instancia, para neutralizar el peligro de fuga.

La resolución establece que la detención deberá hacerse efectiva inmediatamente cuando el investigado arribe a la Argentina, adonde está siendo deportado desde Australia, según la información proporcionada por Interpol de ese país.

También dispuso que la revisión de la garantía sea tratada en una audiencia, una vez concretada la detención y cuando el acusado se encuentre a disposición de la Justicia.

La causa

La investigación de la UDEC se inició a partir de tres denuncias presentadas por hombres que mantenían relaciones de amistad con el investigado, quien les habría ofrecido invertir dinero en operaciones con criptomonedas, con una rentabilidad mensual del 10 %.

Según las denuncias, las inversiones comenzaron durante 2021 y, en los primeros meses, los damnificados recibieron los pagos acordados, lo que generó confianza y, en algunos casos, motivó nuevas entregas de dinero.

Uno de los denunciantes manifestó haber entregado 10.000 dólares en octubre de 2021 y recibido durante tres meses pagos de 1.000 dólares, hasta que se interrumpió el contacto con el acusado. Otro sostuvo que realizó sucesivas inversiones entre julio y diciembre de 2021, con una entrega inicial de 4.000 dólares.

El tercer denunciante indicó que efectuó entregas de dinero y criptomonedas que alcanzaron aproximadamente los 150.000 dólares, y que había recibido 34.320 dólares en concepto de rentabilidad.

En febrero de 2022,  los damnificados tomaron conocimiento de que el investigado había abandonado el país y, según sus denuncias, les reconoció haber perdido el capital invertido y no poder restituirlo.

En junio de 2023, desde la UDEC se lo citó a audiencia de imputación como presunto autor del delito de estafas reiteradas (tres hechos), en concurso real, pero el investigado no compareció.

Ante esa situación, la fiscal Salinas Odorisio solicitó que fuera declarado en rebeldía y se ordenara su detención y captura internacional. La reciente intervención de UDEC permitió que se revocara la suspensión temporal de esa orden, luego de que la Fiscalía advirtiera y fundamentara la insuficiencia de la garantía patrimonial ofrecida.

Red narcocriminal carcelaria: Impugnación ratificó las condenas por comercialización de estupefacientes y asociación ilícita

La Sala II del Tribunal de Impugnación confirmó las condenas vinculadas con la comercialización de estupefacientes dentro de la Unidad Carcelaria 1 y la asociación ilícita. La revisión modificó parcialmente cinco condenas respecto de determinados hechos de exacciones ilegales y concusión.

La fiscal de Impugnación 2, Mónica Poma representó al Ministerio Público Fiscal en la instancia de revisión de la sentencia dictada contra los integrantes de la denominada red narcocriminal carcelaria, investigada por la comercialización de estupefacientes dentro de la Unidad Carcelaria 1 y otros delitos vinculados.

La Sala II del Tribunal de Impugnación resolvió los recursos interpuestos por las defensas y mantuvo las condenas por comercialización de estupefacientes agravada y asociación ilícita respecto de los acusados alcanzados por esas figuras.

La causa fue investigada y llevada a juicio por la Unidad Fiscal integrada por el procurador general Pedro García Castiella y los fiscales Ana Inés Salinas Odorisio, Gustavo Torres Rubelt y Santiago López Soto, quienes sostuvieron que los acusados actuaron de manera organizada, con jerarquías y funciones definidas, para sostener un sistema de comercialización de estupefacientes dentro del establecimiento penitenciario y, en determinados casos, cometer exacciones ilegales.

El juicio comenzó el 4 de agosto de 2025 y se extendió durante diez semanas, hasta el 15 de octubre. A lo largo de las audiencias, la Unidad Fiscal presentó la prueba obtenida durante una extensa investigación para acreditar el funcionamiento de la organización y la participación atribuida a cada uno de sus integrantes.

Al finalizar el debate, la Sala 7 del Tribunal de Juicio condenó a 17 personas, entre ellas los ocho funcionarios del Servicio Penitenciario que habían llegado acusados, además de internos y personas vinculadas con alojados en la Unidad Carcelaria 1. Las penas impuestas fueron de entre uno y diez años y seis meses de prisión.

Ante los recursos interpuestos por las defensas, la fiscal Mónica Poma sostuvo la intervención del Ministerio Público Fiscal ante el Tribunal de Impugnación, que revisó los distintos planteos formulados contra la sentencia.

La Sala II rechazó los recursos y confirmó las condenas respecto de José Luis Alarcón, Luis Roberto Castaño, Marcelo Olguín Magno, Baldomero Darío Córdoba, Manuel Méndez, María Inés Méndez, Héctor Gustavo Banega, Ivana Marcela Gutiérrez, Nicole Judith Ana Luna, Patricia Daiana del Rosario Flores, María Cristina Galindo y Andrea Abigail Alba.

En otros cinco casos, el Tribunal hizo lugar parcialmente a los recursos de las defensas respecto de determinados hechos de exacciones ilegales y concusión, lo que derivó en una adecuación de las penas. Se mantuvieron las condenas por comercialización de estupefacientes agravada y asociación ilícita para Sergio Moya, Francisco Bisceglia, Marcos Bucotich García y Raúl Arjona, mientras que respecto de Rubén Guaymás se confirmaron los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y asociación ilícita.

Tras la audiencia de visu, Sergio Moya quedó condenado a nueve años y seis meses de prisión efectiva; Francisco Bisceglia, a diez años y dos meses; Raúl Arjona, a seis años y ocho meses; Marcos Bucotich García, a cinco años y ocho meses; y Rubén Guaymás, a cuatro años y ocho meses de prisión efectiva.

La resolución de Impugnación ratifica así las condenas vinculadas con la estructura organizada que operó dentro de la Unidad Carcelaria 1, cuya investigación demandó un trabajo sostenido del Ministerio Público Fiscal y derivó en diez semanas de debate oral.

Durante el juicio, García Castiella, Salinas Odorisio, Torres Rubelt y López Soto sostuvieron que la organización contaba con jerarquías y roles definidos y que las maniobras fueron posibles, entre otros factores, por la intervención de funcionarios que tenían a su cargo la guarda de personas privadas de libertad.

En su alegato final, el procurador, Pedro García Castiella había señalado la gravedad institucional de los hechos y sostuvo que la actuación de funcionarios penitenciarios involucrados en las maniobras investigadas implicó un apartamiento de las obligaciones inherentes a la función de custodia y una afectación de los derechos de las personas privadas de libertad.

 

Unidad Carcelaria 1: Condenaron a los 17 imputados a penas de entre 1 y 10 años y 6 meses

Investigan 21 estafas: Allanamientos y secuestros en Salta y Jujuy

La investigación comprende 21 hechos atribuidos a Sergio Fernando Tolaba, quien se encuentra detenido. En el marco de la causa se realizaron procedimientos en Salta Capital, Rosario de Lerma, Cerrillos y Perico. En Jujuy fueron secuestrados teléfonos celulares y 4.400 dólares.

En el marco de la investigación que lleva adelante la fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, contra Sergio Fernando Tolaba, se realizaron cuatro allanamientos en Salta y Jujuy. La causa comprende 21 hechos calificados provisoriamente como estafas reiteradas en concurso real.

La intervención de la UDEC se inició a partir de numerosas denuncias y de la documentación incorporada al legajo. Según surge de la investigación, Tolaba se habría presentado ante algunos de los damnificados utilizando el nombre de “Mario Peredo” y habría generado vínculos de confianza a partir de distintas propuestas comerciales.

Las maniobras investigadas presentan distintas modalidades. Entre los hechos denunciados aparecen operaciones de compraventa de vehículos, ofrecimientos para realizar inversiones o administrar dinero y negocios vinculados con distintos bienes y establecimientos comerciales.

En algunos casos, los damnificados denunciaron haber entregado vehículos y dinero a cambio de otros rodados que posteriormente presentaron inconvenientes respecto de su titularidad. En uno de los hechos incorporados a la causa, un denunciante manifestó haber entregado su automóvil y dinero como parte de pago por otro vehículo, que luego fue reclamado por quien se presentó como su propietario y terminó secuestrado.

También se investigan operaciones en las que se habrían entregado sumas de dinero bajo promesas de obtener ganancias, así como la comercialización de bienes que el investigado no habría estado en condiciones de disponer. Entre ellas se encuentra el caso de un local gastronómico de General Güemes por el cual un damnificado entregó dinero y posteriormente tomó conocimiento de que quien se presentaba como vendedor no era su propietario.

Como parte de las medidas dispuestas para avanzar en la investigación, Salinas Odorisio solicitó el allanamiento de cuatro inmuebles vinculados a la causa, con el objetivo de localizar y secuestrar bienes y otros elementos de interés para el esclarecimiento de los hechos.

Las órdenes fueron autorizadas por el juez de Garantías Diego Rodríguez Pipino y los procedimientos estuvieron a cargo de la Unidad de Investigación UDEC dependiente del Departamento de Investigaciones y Criminología del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), bajo la supervisión del secretario letrado de la UDEC, Walter Inda.

Tres de los allanamientos se realizaron en Salta Capital, Rosario de Lerma y Cerrillos. La cuarta medida se concretó mediante exhorto en Perico, provincia de Jujuy, con intervención del juez exhortado Roberto Darío Assef, del Colegio de Jueces Penal de San Salvador de Jujuy.

Para la ejecución de la medida en esa provincia se trabajó de manera conjunta con la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad N.° 9 de Perico, con intervención del ayudante fiscal Damián Caro, y con la colaboración de la Brigada de Investigaciones de la Policía de Jujuy.

Los procedimientos forman parte de las medidas dispuestas para avanzar en la investigación. Una vez concluidos los allanamientos y relevados sus resultados, la fiscal Salinas Odorisio evaluará los elementos obtenidos y dispondrá las medidas que correspondan para continuar con el esclarecimiento de los hechos denunciados.

Estafas con pagarés y usura: Tres condenados y restitución de los fondos embargados a las víctimas

La maniobra investigada incluía el otorgamiento de préstamos a personas en situación de necesidad económica y el uso de pagarés para iniciar juicios ejecutivos. En numerosos expedientes se consignaron domicilios inexistentes, deshabitados o ajenos a los demandados, lo que impedía su correcta notificación, mientras se obtenían embargos sobre sus haberes y bienes.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio abreviado por acuerdo pleno en el que tres personas, entre ellas un abogado, fueron condenadas en el marco de una causa por múltiples estafas procesales.

El juez Ignacio Colombo homologó el acuerdo alcanzado por las partes, luego de que los tres acusados reconocieran los hechos, su participación y las calificaciones legales atribuidas.

El abogado Lucas Ignacio Molinas Grondona fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional, tres años de inhabilitación especial de cumplimiento efectivo para ejercer la profesión de abogado y una multa de 15 mil pesos, como coautor de 64 hechos de estafa procesal en concurso real; 24 hechos de estafa procesal en concurso ideal con falsificación de instrumento privado; 50 hechos de estafa procesal en concurso ideal con abuso de firma en blanco; y usura agravada, todo ello en concurso real.

Mirta del Valle López Nogales recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional y una multa de 15 mil pesos, como coautora de 48 hechos de estafa procesal en concurso real; 22 hechos de estafa procesal en concurso ideal con falsificación de instrumento privado; 48 hechos de estafa procesal en concurso ideal con abuso de firma en blanco; y usura agravada, todo ello en concurso real.

Finalmente, Jesús Federico Díaz fue condenado a ocho meses de prisión de ejecución condicional como coautor de seis hechos de estafa procesal en concurso real.

Durante la audiencia, Salinas Odorisio explicó que el acuerdo no respondió únicamente a criterios de economía procesal, sino que contempló medidas concretas destinadas a resolver la situación de los damnificados. Como parte de lo acordado, los condenados deberán desistir de los procesos ejecutivos vinculados con los hechos investigados y realizar las presentaciones necesarias para que los fondos inmovilizados en cuentas judiciales puedan ser liberados y restituidos a las víctimas.

La fiscal señaló que la continuidad de la causa penal no producía, por sí sola, el cierre de esos juicios ejecutivos ni permitía disponer desde esa instancia la devolución del dinero embargado. Si bien los juzgados civiles habían suspendido preventivamente los procesos en los que se detectaron irregularidades, estos permanecían abiertos y los fondos continuaban inmovilizados.

En ese contexto, Salinas Odorisio explicó que la realización de un juicio oral, debido a la cantidad de hechos, expedientes y personas involucradas, demandaría un tiempo considerable, mientras la situación patrimonial de los damnificados permanecería sin resolverse. El acuerdo abreviado permitió, además de establecer las responsabilidades penales y las condenas, incorporar una vía para avanzar en el desistimiento de esos procesos y la restitución de los fondos a las víctimas.

Las medidas

Como parte del acuerdo, los tres condenados deberán, dentro de los 15 días hábiles posteriores a su homologación, desistir del derecho y del proceso en todos los juicios ejecutivos vinculados con los hechos por los que fueron condenados. Para ello, deberán realizar ante los Juzgados Civiles y Comerciales de Procesos Ejecutivos las presentaciones necesarias para hacer efectivos esos desistimientos.

El acuerdo contempla además la liberación y restitución a los damnificados de las sumas que permanecen inmovilizadas o constituidas en plazo fijo en las cuentas judiciales correspondientes a esos procesos. Los condenados prestaron su conformidad y deberán realizar, dentro del mismo plazo, los actos procesales necesarios para que las devoluciones puedan concretarse.

También se dispuso que el dinero en efectivo secuestrado durante la investigación, $4.624.000 y USD 8.200, sea distribuido entre las víctimas a modo de compensación.

El cumplimiento de estas obligaciones deberá ser acreditado antes de que pueda solicitarse el levantamiento de las medidas cautelares que pesan sobre dos de los condenados, entre ellas la inhibición general de bienes y la inmovilización de fondos y activos financieros.

Respecto de los demás elementos secuestrados durante la investigación, la decisión sobre su eventual decomiso quedó diferida hasta que se resuelva la situación procesal del cuarto acusado, quien no formó parte del acuerdo abreviado. La causa continuará respecto de él hasta la instancia de juicio.

La causa

La investigación de UDEC se inició a partir de informes remitidos por los jueces Claudio J. Fernández Viera, Ricardo López Arias y Lucía Brandan Valy de los Juzgados Civiles y Comerciales de Procesos Ejecutivos, donde se habían detectado irregularidades, como la reiteración de domicilios consignados para distintos demandados, en numerosos expedientes promovidos para el cobro de pagarés. Los juzgados dispusieron la suspensión preventiva de los procesos detectados y pusieron la situación en conocimiento del Ministerio Público Fiscal.

La Unidad de Investigación UDEC del Cuerpo de Investigaciones Fiscales analizó los expedientes y realizó tareas de campo, entrecruzamiento de información, constataciones de domicilios, análisis de movimientos bancarios y recepción de testimonios. La investigación permitió reconstruir una operatoria vinculada con el otorgamiento habitual de préstamos de dinero a personas que atravesaban situaciones de necesidad económica y la posterior utilización de pagarés para reclamar judicialmente esas deudas. En algunos casos, los damnificados reconocieron haber solicitado préstamos y firmado pagarés, pero desconocieron posteriormente los montos, fechas u otros datos consignados en esos documentos. En otros, negaron haber solicitado los préstamos o haber firmado los instrumentos utilizados para iniciar las demandas.

Esos pagarés eran presentados en juicios ejecutivos en los que, en numerosos casos, se consignaron domicilios inexistentes, deshabitados o pertenecientes a terceros sin vinculación con los demandados, lo que impedía que fueran correctamente notificados y pudieran ejercer su defensa. A partir de los títulos presentados se obtenían embargos y otras medidas que afectaban los haberes y bienes de los ejecutados.

La investigación también permitió establecer que Molinas Grondona y López Nogales desarrollaban de manera habitual el otorgamiento de préstamos de dinero, imponiendo intereses excesivos y aprovechándose de la situación de necesidad económica de los damnificados, conducta por la que fueron condenados además por usura agravada.

El Ministerio Público Fiscal recolectó las pruebas de estos hechos y, en abril pasado, secuestró pagarés, expedientes y documentación, entre otros elementos de interés para la causa, que permitieron demostrar la autoría de los acusados en las estafas procesales.

Un abogado imputado por presuntas estafas procesales, abuso de firma en blanco y usura agravada

UDEC investiga una denuncia vinculada a una unidad educativa

La causa se inició a partir de una denuncia radicada en Cerrillos y posteriormente remitida a la Unidad de Delitos Económicos Complejos. Se requirió al Ministerio de Educación información sobre la existencia, funcionamiento y estructura de la Unidad Educativa N° 7160, en el marco de medidas destinadas a establecer la asignación y destino de recursos públicos.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, investiga una denuncia por la posible comisión de delitos en perjuicio de la administración pública, vinculada con la Unidad Educativa N° 7160.

La intervención de UDEC se inició luego de que la Fiscalía Penal de Cerrillos remitiera una denuncia radicada el pasado 12 de agosto, en la que se cuestionó la existencia y funcionamiento de esa unidad educativa, así como los nombramientos que se habrían efectuado bajo su órbita.

A partir de la recepción de las actuaciones, Salinas Odorisio dispuso distintas medidas destinadas a verificar los hechos denunciados y establecer la eventual existencia de un perjuicio para la administración pública.

En ese marco, el 20 de agosto se requirió al Ministerio de Educación información para determinar la existencia de la Unidad Educativa N° 7160 y si se encuentra actualmente en funcionamiento.

También se solicitó la remisión del instrumento administrativo mediante el cual fue creada y un detalle de su estructura actual, como parte de las diligencias dirigidas a reconstruir su funcionamiento y determinar la asignación y destino de los recursos públicos vinculados a esa unidad educativa.

La investigación continúa a cargo de la fiscal Salinas Odorisio, con el análisis de la documentación y de los elementos incorporados a las actuaciones.

 

Tres condenados por maniobras con vehículos secuestrados en la causa Ríos & Asociados

Uno de los condenados es personal policial y se desempeñaba en el Depósito de Secuestros del Poder Judicial. La investigación detectó operaciones realizadas con un Ford Focus y una Toyota Hilux.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, a través del auxiliar fiscal Pablo Nieva, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado en la que fueron condenados Mariela del Valle Herrera, Ángel Emanuel Franco y César Daniel Fernández, este último personal policial que se desempeñaba en el Depósito de Secuestros del Poder Judicial.

La jueza Claudia Puerta homologó el acuerdo y condenó a Fernández a tres años de prisión de ejecución condicional, multa de $1.296.000 e inhabilitación absoluta perpetua, además de reglas de conducta, por falsificación ideológica de instrumento público agravada por su función pública (dos hechos), en concurso ideal y en calidad de partícipe necesario de estafa (dos hechos), y concusión (36 hechos), en concurso real.

Franco fue condenado a un año de prisión de ejecución condicional por dos hechos de estafa en concurso ideal con dos hechos de uso de instrumento público falso; mientras que Herrera recibió la misma pena por un hecho de estafa en concurso ideal con uso de instrumento público falso. Ambos deberán cumplir reglas de conducta.

La jueza dispuso además la anulación de la inscripción registral correspondiente de un Ford Focus y del Formulario 08 vinculado a la Toyota Hilux.

La causa

La investigación, a cargo de Salinas Odorisio, se inició cuando se detectó que un vehículo Ford Focus, que permanecía secuestrado y bajo custodia judicial desde marzo de 2022, registraba un cambio de titularidad que no había sido autorizado por la Fiscalía ni por el Juzgado interviniente.

El automóvil había sido secuestrado en el marco de la investigación por la falsa financiera Ríos & Asociados y se encontraba físicamente en el Depósito de Secuestros del Poder Judicial. Sin embargo, en abril de 2024 había sido transferido a nombre de otra persona y sobre el rodado se había constituido una prenda por más de $11 millones.

Personal de la Unidad Investigación UDEC del Cuerpo de Investigaciones Fiscales logró establecer que Fernández, quien cumplía funciones como verificador, había firmado un Formulario 12 que certificaba la verificación del Ford Focus. Ese documento permitió realizar la transferencia registral del vehículo y la obtención del crédito prendario.

La investigación determinó además que Franco intervino como nexo entre las distintas personas involucradas en la operación, mientras que Herrera, quien se desempeñaba como gestora, había consultado ante la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor el estado del dominio y mantenido numerosas comunicaciones con Franco durante los días en que se realizaron los trámites.

Con los elementos reunidos, la fiscal Salinas Odorisio requirió el allanamiento de las viviendas de los involucrados. En el domicilio de Franco, los investigadores encontraron documentación correspondiente a una Toyota Hilux que también había sido secuestrada en marzo de 2022 en la causa Ríos & Asociados y posteriormente entregada en depósito judicial al Área de Movilidad del Poder Judicial.

Entre la documentación secuestrada había un Formulario 12 firmado por Fernández, un Formulario 08 mediante el cual se simulaba la compraventa de la camioneta por $13 millones y documentación correspondiente a un crédito prendario. El titular registral declaró en UDEC que nunca había vendido el vehículo y que lo había entregado años antes a la financiera como parte de una inversión.

Para la Fiscalía, la documentación permitió establecer que Fernández volvió a intervenir mediante la verificación del rodado y que Franco participó en la maniobra destinada a concretar la transferencia y obtener un crédito prendario.

Los investigadores de UDEC detectaron además otras irregularidades vinculadas con la función de Fernández como verificador policial. Durante el allanamiento de su vivienda fueron secuestrados 500 formularios de verificación vehicular.

A partir del análisis de esa documentación y de distintas declaraciones testimoniales, UDEC estableció 36 hechos en los que Fernández había realizado verificaciones y recibido dinero en efectivo que no fue rendido ni ingresó al Fondo Único Policial.

 

General Güemes: Control de acusación por 69 estafas en la venta de materiales de construcción

La UDEC sostiene la acusación contra un hombre de 79 años por maniobras vinculadas con la venta de materiales de construcción, con un perjuicio superior a $83 millones. La audiencia pasó a cuarto intermedio ante nuevas presentaciones de querellantes que deberán formalizarse por escrito.

La auxiliar fiscal Eugenia López Ahanduni, de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de control de la acusación seguida contra un hombre de 79 años, acusado por 69 hechos de estafa en concurso real, vinculados con la venta de materiales de construcción en General Güemes.

La audiencia fue presidida por el juez Leonardo Feans y, durante su desarrollo, se plantearon cuestiones preliminares relacionadas con nuevas presentaciones realizadas por querellantes. Se dispuso que sean formalizadas por escrito y, hasta tanto se cumpla con esa instancia, se resolvió pasar a cuarto intermedio.

La Oficina Judicial deberá fijar una nueva fecha para continuar con el control de la acusación. La UDEC había requerido el pasado 16 de abril la elevación de la causa a juicio y, a partir de la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal de la Provincia, corresponde realizar previamente esta instancia de control.

El acusado de 79 años permanece detenido bajo modalidad domiciliaria. Su hijo, también vinculado a la investigación, continúa sin ser localizado y mantiene vigente un pedido de detención.

La causa se inició a partir de numerosas denuncias de personas que habían comprado materiales en un corralón de General Güemes. Según la acusación, los clientes realizaban los pagos en efectivo, mediante transferencias o billeteras virtuales, pero no recibían los productos adquiridos o las entregas se concretaban solo parcialmente.

Ante los reclamos, recibían distintas explicaciones vinculadas con demoras o falta de stock. Posteriormente, el comercio cerró y sus responsables se ausentaron, lo que derivó en la presentación de nuevas denuncias.

A partir del análisis de las operaciones investigadas, la Fiscalía estableció que el perjuicio económico actualizado supera los $83 millones.

En noviembre pasado, las tareas realizadas por la Unidad de Investigación UDEC del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) permitieron establecer que los investigados se encontraban en un camping de La Caldera. Allí fue detenido el acusado de 79 años, mientras que su hijo no pudo ser localizado.

En el marco de la causa y a pedido de la Fiscalía, también se dispuso la inmovilización de 13 cuentas bancarias vinculadas a los investigados.

Requieren juicio para un hombre por 69 estafas vinculadas a la venta de materiales de construcción

Las Conde: Allanan concesionaria por presuntas estafas procesales

La UDEC investiga una serie de ejecuciones judiciales iniciadas contra compradores y garantes de operaciones con vehículos. La causa apunta al presunto uso de pagarés cuestionados y domicilios desconocidos por los demandados.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, lleva adelante la investigación en la que José Luis Gutiérrez Conde se encuentra imputado como coautor de 14 hechos de estafa procesal, en concurso real. 

En el marco de la causa, este viernes se realizaron dos allanamientos, uno en la concesionaria Las Conde, ubicada en calle La Florida, y otro en el domicilio particular del acusado, en San Lorenzo Chico, con autorización del Juzgado de Garantías interviniente. 

Las medidas fueron solicitadas por la Fiscalía con el objetivo de obtener evidencia vinculada con las maniobras investigadas. La búsqueda estuvo orientada al secuestro de pagarés, documentación relacionada con clientes y procesos ejecutivos, dispositivos electrónicos, libros contables y otros soportes de interés para la causa. 

Los procedimientos estuvieron a cargo de la auxiliar fiscal Eugenia López Ahanduni, junto al comisario Juan Pablo Sánchez, jefe de la Unidad de Investigación UDEC del Departamento de Investigaciones y Criminología del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), y personal a su cargo. Durante las medidas se secuestró material de interés para la causa, que será sometido al correspondiente análisis.

La causa

La investigación se inició a partir de una denuncia penal realizada por jueces de los Juzgados Civiles y Comerciales de Procesos Ejecutivos, quienes advirtieron que en distintas causas se repetían domicilios consignados para diferentes personas demandadas. Ante esta situación, dispusieron suspender preventivamente los procesos involucrados, hasta tanto se esclarecieran las posibles irregularidades.

A partir de esa presentación, la UDEC tomó declaración a compradores y otras personas vinculadas con operaciones realizadas en la concesionaria. Los testimonios permitieron detectar situaciones que se repetían: personas que habían adquirido vehículos y cancelado sus créditos prendarios manifestaron posteriormente desconocer juicios ejecutivos iniciados en su contra. Al ser confrontadas con los pagarés utilizados en esos procesos, algunas desconocieron las firmas y otras reconocieron haber firmado documentación, pero cuestionaron los montos, las fechas o los domicilios consignados. 

Según la hipótesis de la fiscal Salinas Odorisio, los pagarés habrían sido utilizados para promover ejecuciones judiciales contra compradores o garantes, mientras que la consignación de domicilios que estos dijeron desconocer habría impedido que tomaran conocimiento oportuno de los procesos y pudieran ejercer su derecho de defensa. 

Mediante esas ejecuciones se habrían obtenido en distintos expedientes sentencias de remate y embargos, circunstancia que forma parte de los 14 hechos atribuidos provisionalmente a Gutiérrez Conde. 

La causa continúa en investigación y la UDEC mantiene pendientes otras diligencias, cuyos resultados serán analizados para determinar si corresponde ampliar las imputaciones o adoptar nuevas medidas procesales

 

UDEC: Amplían la imputación por estafas con inversiones en vehículos

El principal acusado ya estaba imputado por cinco hechos y permanece con prisión preventiva. Ahora se le atribuyó una sexta estafa en la causa que investiga inversiones destinadas a la adquisición y alquiler de vehículos.

El auxiliar fiscal de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Pablo Nieva, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia en la que se amplió la imputación contra el principal acusado en la investigación por presuntas estafas vinculadas con inversiones en vehículos.

Con el nuevo hecho atribuido, el hombre quedó imputado provisionalmente como autor de seis hechos de estafa, en concurso real, por lo que permanece con prisión preventiva desde agosto, luego de haber sido detenido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y trasladado a Salta.

Durante la audiencia, el juez Antonio Pastrana rechazó el pedido de los denunciantes para que se restituyeran los vehículos vinculados con las operaciones investigadas.

La causa se inició a partir de denuncias de varias personas que aseguraron haber entregado importantes sumas de dinero o bienes para invertir en la adquisición y alquiler de vehículos, a cambio de rentas mensuales en dólares y la posterior recuperación del capital.

Según la hipótesis fiscal, las operaciones se habrían realizado a través de dos sociedades que operaban bajo el nombre comercial FIT Rent a Car.

Tras cumplir inicialmente con algunos de los pagos acordados, se habrían producido incumplimientos y, cuando los inversores intentaron recuperar los vehículos, advirtieron que algunos se encontraban prendados o sujetos a contratos de leasing.

En la misma causa, otras dos personas se encuentran imputadas como partícipes necesarios de cinco hechos de estafa y otras cinco fueron acusadas de encubrimiento agravado, por la presunta adquisición de once vehículos vinculados con las operaciones investigadas.

UDEC: Imputaron a otras cinco personas en la causa por estafas vinculadas a inversiones y alquiler de vehículos

Juicio por la sustracción de una camioneta y otras causas: Se impusieron penas a los tres condenados

Martín Miguel Poma Ovejero fue condenado a seis años y un mes de prisión efectiva; Julio Alberto Conte, a dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional e inhabilitación absoluta perpetua; y César Eduardo Acosta, a nueve meses de prisión efectiva. El juez dispuso además el arresto domiciliario de Poma Ovejero como medida cautelar.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de cesura en la que el juez del distrito Centro, Guillermo Pereyra impuso a Martín Miguel Poma Ovejero la pena de seis años y un mes de prisión de ejecución efectiva, por resultar penalmente responsable como partícipe necesario de peculado; autor de dos hechos de falsificación de instrumento público; autor de daño doblemente agravado; autor de resistencia a la autoridad; autor de incumplimiento de los deberes de asistencia familiar y autor de un hecho de desobediencia judicial.

Además, el juez ordenó, como medida cautelar, su arresto domiciliario por el plazo de seis meses, dispuso su inmediata detención y posterior traslado al domicilio fijado para el cumplimiento de la medida. También estableció su incorporación al sistema de control electrónico.

A Julio Alberto Conte le impuso dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional e inhabilitación absoluta perpetua, como autor de peculado. Deberá cumplir durante el mismo plazo las reglas de conducta establecidas por el Tribunal.

En tanto, a César Eduardo Acosta le impuso nueve meses de prisión de ejecución efectiva por resistencia a la autoridad. El juez ordenó remitir copia de la sentencia al Juzgado Federal 2 de Salta a los fines de la unificación de la pena impuesta con la condena dictada en esa jurisdicción.

Los pedidos de las partes

Durante la audiencia de cesura, la fiscal Salinas Odorisio había solicitado para Poma Ovejero una pena de siete años de prisión de cumplimiento efectivo. Al fundamentar el pedido, había valorado la multiplicidad de bienes jurídicos afectados por los hechos, sus antecedentes condenatorios y su formación como abogado, al considerar que su conocimiento jurídico implicaba un agravante.

Además, la Fiscalía había solicitado la inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio de funciones públicas, prevista para el delito de peculado, y una inhabilitación especial por siete años para ejercer la abogacía, al sostener que parte de los delitos fueron cometidos valiéndose de su profesión. También había solicitado que se ordenara su prisión preventiva y detención inmediata.

Dado que las inhabilitaciones solicitadas no fueron incluidas en la lectura del fallo, la Fiscalía solicitará que el juez se expida al respecto.

Asimismo, requirió que el dinero secuestrado en la vivienda de Poma Ovejero fuera entregado a la denunciante de la causa por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, para ser destinado a la asistencia del hijo menor de edad.

La defensa de Poma Ovejero, por su parte, había solicitado una pena de tres años de prisión efectiva y la devolución de los bienes secuestrados. Se había opuesto a la entrega del dinero a la denunciante y había pedido que, hasta que la condena quedara firme, el acusado permaneciera detenido bajo la modalidad de arresto domiciliario.

El juez difirió los pedidos de decomiso y entrega de los bienes secuestrados hasta que el estado de la causa permita resolver sobre su disposición.

Respecto de Conte, la Fiscalía había solicitado tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación absoluta perpetua, mientras que su defensa había pedido una pena de dos años de prisión. Para Acosta, la Fiscalía había requerido diez meses de prisión, mientras que su defensa solicitó seis meses.

 

Comenzó el juicio por la sustracción de una camioneta del Canchón Municipal