Condenado a prisión efectiva por abuso sexual

Luego de conocer las pruebas reunidas en su contra, el hombre admitió haber vulnerado la integridad sexual de su hija, en hechos ocurridos entre sus 5 y 9 años, y de una adolescente de 16 años, tía de la niña.

 La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio abreviado en el que un hombre de 33 años reconoció su responsabilidad en los delitos de abuso sexual simple agravado por el vínculo y la guarda, en hechos reiterados, en concurso real con exhibiciones obscenas agravadas y suministro de material pornográfico, en perjuicio de una niña de 9 años; y abuso sexual simple, en perjuicio de una adolescente de 16 años.

El juez Maximiliano Troyano homologó el acuerdo alcanzado por las partes y condenó al acusado a la pena de seis años y seis meses de prisión efectiva. Las partes renunciaron a los plazos para recurrir la sentencia.

La investigación de la UDIS se inició a partir de la denuncia realizada por la madre de una niña de 9 años, luego de que desde el establecimiento educativo al que asistía le informaran que, durante una clase de Educación Sexual Integral (ESI), su hija había manifestado que era víctima de abuso sexual por parte de su padre.

A partir de la denuncia, la Fiscalía dispuso distintas medidas investigativas. En Circuito Cerrado de Televisión (CCTV), la niña relató distintas situaciones ocurridas durante las visitas a la casa de su padre y manifestó que también le mostraba videos de contenido sexual.

De acuerdo con lo establecido durante la investigación, los hechos se produjeron cuando la víctima tenía entre cinco y nueve años. La evaluación psicológica realizada a la niña dio cuenta de indicadores compatibles con afectación emocional vinculada a los hechos denunciados.

Por otra parte, la Asesora de Incapaces 9 realizó una denuncia en representación de una adolescente de 16 años, tía de la niña, contra el mismo hombre. En CCTV, la adolescente relató haber sido víctima de tocamientos por parte de la expareja de su hermana.

Al conocer la evidencia reunida durante la investigación penal, el hombre admitió haber vulnerado la integridad sexual de su hija y de la adolescente.