El condenado deberá cumplir una serie de reglas de conducta, además de pagar $200 mil en concepto de reparación del daño a una de las víctimas.
La fiscal penal de Cerrillos, Mónica Viazzi, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia en la que un hombre, tras conocer la prueba reunida en su contra, admitió su responsabilidad en los delitos de robo calificado y hurto simple, en concurso real, en perjuicio de dos víctimas.
La jueza Cecilia Flores Toranzos homologó el acuerdo alcanzado por las partes y lo condenó a tres años de prisión de ejecución condicional, además de imponerle una serie de reglas de conducta que deberá cumplir durante dos años. Una de las víctimas aceptó, en concepto de reparación del daño, el pago de 200.000 pesos.
Según los elementos reunidos durante la investigación, el primero de los hechos ocurrió el 10 de diciembre de 2024, en una vivienda de barrio Santa María de Los Nogales 2, en Cerrillos, de donde el acusado sustrajo, sin ejercer violencia, cubiertos, un par de borcegos y dos tachos de plástico.
El segundo ocurrió el 3 de enero de 2025, en otro inmueble del mismo barrio. Allí, el hombre realizó un boquete en una de las paredes, por donde ingresó y sustrajo diversos bienes, entre ellos un parlante pequeño y herramientas.
Entre las reglas de conducta impuestas, el condenado deberá someterse al control de la Dirección de Inserción Social de Presos y Liberados de Salta, ante la cual deberá presentarse cada seis meses; abstenerse del consumo de estupefacientes y del abuso de bebidas alcohólicas; y no cometer nuevos delitos.
También deberá abstenerse de ejercer actos de violencia psicofísica contra las víctimas, acercarse a sus domicilios o a los lugares donde se encuentren y comunicarse con ellas por cualquier medio.
Al llegar a un acuerdo, las partes no pueden apelar la condena, que quedó firme.