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Hospital Papa Francisco: Imputarán a una mujer por lesiones graves y amenazas a una médica

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La profesional sufrió dos fracturas en el rostro tras recibir un golpe de puño en la sala de médicos del establecimiento. La acusada, hija de un paciente internado, también habría proferido amenazas de muerte, incluso ante la presencia del personal de seguridad y de la Policía. La audiencia de imputación está prevista para el martes 27 de octubre, a las 9.

El fiscal penal 6 del Distrito Centro, Martín Ávila, citó a audiencia de imputación a una mujer de 35 años, acusada provisionalmente de los delitos de lesiones graves y amenazas, en concurso real, por un hecho ocurrido el pasado 20 de octubre en el Hospital Papa Francisco de la ciudad de Salta.

La audiencia se realizará el martes 27 de octubre, a las 9, en el marco de la investigación iniciada a partir de las denuncias presentadas por la médica damnificada y el gerente del establecimiento sanitario.

De acuerdo con las actuaciones, ese día, alrededor de las 11, la profesional se dirigió a la habitación 12 del hospital para examinar a un paciente que se encontraba internado por una infección respiratoria. Allí le brindó información sobre su estado de salud, evolución y tratamiento, en presencia de su hija, la supervisora de enfermería y otra integrante del personal.

Posteriormente, alrededor de las 11:30, la hija del paciente, acompañada por su madre, se habría presentado en la sala de médicos para exigir la entrega de los partes médicos correspondientes a su padre.

Según consta en la denuncia, la profesional le explicó que la información ya había sido proporcionada al paciente, quien se encontraba lúcido, y que también podía comunicarle a su madre los detalles de la atención brindada.

Ante una actitud agresiva de la mujer, la médica intentó regresar a la sala, un sector de acceso restringido al personal sanitario. Sin embargo, la acusada habría ingresado detrás de ella, la habría sujetado de la solapa de su ambo y le habría propinado un golpe de puño en el lado derecho del rostro.

La agresión habría ocurrido en presencia de otros profesionales que se encontraban trabajando en el lugar, quienes intervinieron para auxiliar a su compañera e intentar que la mujer abandonara el recinto.

De acuerdo con los testimonios incorporados a la investigación, la acusada habría impedido inicialmente que se cerrara la puerta, mientras continuaba gritando y profiriendo amenazas contra la médica.

Entre las expresiones denunciadas se encuentran amenazas de muerte, advertencias de que la haría perder su trabajo y referencias a que enviaría a sus hermanos para agredirla cuando saliera del hospital.

La situación habría continuado en el pasillo exterior de la sala, incluso después de la intervención del personal de seguridad privada. Posteriormente, se solicitó asistencia policial mediante un llamado al Sistema de Emergencias 911.

Según las declaraciones reunidas, la mujer habría persistido en su actitud amenazante aun ante la presencia de los efectivos policiales que acudieron al establecimiento.

Como consecuencia del golpe denunciado, la profesional sufrió una fractura del arco cigomático derecho y otra en la pared anterior del seno maxilar derecho, lesiones constatadas mediante estudios médicos y una tomografía computada.

La damnificada también manifestó que presentaba una afectación de la articulación mandibular que le dificultaba masticar y que tenía pendiente un estudio otorrinolaringológico para evaluar posibles consecuencias en el oído derecho.

La médica fue examinada por un profesional de la Policía, recibió atención en el Hospital Papa Francisco y también fue evaluada en un establecimiento sanitario privado, con intervención de la aseguradora de riesgos del trabajo.

En el marco de la investigación, el fiscal Martín Ávila incorporó las declaraciones de los profesionales que se encontraban en la sala al momento del hecho, quienes coincidieron en describir el golpe de puño y las amenazas posteriores.

También se incorporaron testimonios del personal de enfermería que había presenciado la atención brindada previamente al paciente y de autoridades del hospital que intervinieron después del episodio.

La supervisora de enfermería confirmó que la médica había informado sobre el estado de salud del paciente y que el trato durante esa atención había sido cordial.

Por su parte, los profesionales que se encontraban en la sala de médicos relataron el ingreso de la acusada, la agresión denunciada y las dificultades para conseguir que abandonara el lugar.

La investigación cuenta además con las actuaciones policiales, certificados e informes médicos, resultados de estudios por imágenes, un croquis del lugar y filmaciones de las cámaras de seguridad del hospital.

Respecto de estas últimas, se estableció que la sala de médicos no cuenta con dispositivos de videovigilancia, aunque sí existen cámaras operativas en el pasillo exterior, cuyos registros fueron incorporados a las actuaciones.

La damnificada también manifestó temor por su integridad física y psicológica y solicitó inicialmente medidas de prohibición de acercamiento y de actos de violencia. No obstante, en una declaración posterior dejó constancia de que retiraba esa solicitud.

A partir de los elementos reunidos, el fiscal penal Martín Ávila dispuso citar a la acusada, quien también radicó una denuncia contra la profesional médica, a audiencia de imputación por los delitos de lesiones graves y amenazas, en concurso real.