Un cabo de la Policía de Salta fue imputado por la muerte de un hombre de 36 años, ocurrida durante una intervención policial en la zona este de la ciudad. Otros tres efectivos fueron imputados por encubrimiento agravado y deberán cumplir arresto domiciliario durante 30 días.
El fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Daniel Espilocín, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria contra un hombre de 29 años, quien se desempeña como cabo de la Policía de la Provincia, como presunto autor del delito de homicidio doblemente agravado por abusar de su función o cargo policial y por el uso de arma de fuego.
En la misma audiencia fueron imputados un sargento de 43 años y dos agentes de 23 y 25 años, una de ellos mujer, como presuntos coautores del delito de encubrimiento agravado.
Tras escuchar los fundamentos de las partes, el juez del distrito Centro, Pablo Zerdán, hizo lugar a las medidas cautelares solicitadas y dictó la prisión preventiva del cabo imputado por homicidio. Respecto de los otros tres efectivos, dispuso arresto domiciliario por 30 días, con monitoreo de la Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico (UADME) y prohibición de mantener contacto entre ellos y con los testigos de la causa.
Según la hipótesis fiscal, el 3 de noviembre pasado, alrededor de las 1.40, cuatro efectivos de la Dirección de Seguridad Urbana se desplazaron en un móvil policial hasta inmediaciones de las calles Francisco Muñiz y Filiberto de Menes, en la zona este de la ciudad de Salta.
En esas circunstancias, el cabo que se desempeñaba como operador de escopeta habría efectuado disparos contra un hombre de 36 años que se encontraba en la vía pública.
La víctima sufrió múltiples heridas de arma de fuego en ambas piernas y en la espalda. Fue asistida por personal del SAMEC y trasladada al hospital San Bernardo, donde falleció como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por las lesiones.
La investigación dirigida por el fiscal Espilocín sostiene que, después de los disparos, los cuatro efectivos se habrían retirado del lugar sin prestar asistencia a la víctima.
Posteriormente, al informar lo sucedido a sus superiores, habrían referido que durante el procedimiento realizaron únicamente un disparo de repliegue o despeje, ante una supuesta agresión con elementos contundentes.
Entre los elementos reunidos se encuentran testimonios, informes policiales, registros de geolocalización del móvil, actuaciones de Criminalística del CIF y los resultados preliminares de la autopsia, que determinaron la causa de muerte.

Se investiga la muerte violenta de un hombre en barrio 6 de septiembre
