El acusado reconoció su responsabilidad por haber agredido físicamente a la mujer y amenazarla con un arma de fuego.
La auxiliar fiscal María Virginia Bortolotto, por disposición del fiscal penal Federico Gabriel Portal, a cargo de la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género 2, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado en la que un hombre fue condenado a tres años de prisión de ejecución efectiva, como autor material de los delitos de lesiones agravadas por la relación de pareja previa y por mediar violencia de género y amenazas agravadas por el uso de armas, en concurso real, en perjuicio de su expareja.
Durante la audiencia, el acusado reconoció su responsabilidad en los hechos y las partes arribaron a un acuerdo homologado por el juez del Distrito Judicial Centro, Federico Diez, quien impuso la pena pactada, que fue unificada con la correspondiente a una condena anterior.
Además, el magistrado ordenó la inscripción del ahora condenado en el Registro de Datos Genéticos, y la realización de un tratamiento psicológico.
La investigación de la Fiscalía a cargo de Portal se inició a partir de la denuncia de la mujer, quien relató que, el 15 de marzo pasado, el acusado se presentó en su domicilio con la excusa de dejar una mesa de luz. Tras una discusión, ingresó sin autorización y la agredió físicamente, tomándola del cabello y golpeándola en distintas partes del cuerpo.
La víctima denunció además que el hombre la amenazó con un arma de fuego y le manifestó que prefería quitarle la vida antes que ir preso.
El examen realizado por profesionales de Medicina Legal constató lesiones compatibles con lo denunciado por la mujer.
Según surge de las actuaciones, en los días posteriores se registraron nuevos episodios de intimidación. En una oportunidad el acusado pasó en motocicleta por inmediaciones del domicilio y apuntó con un elemento similar a un arma de fuego hacia la víctima y hacia un efectivo policial que se encontraba cumpliendo una consigna en el lugar.
En otro episodio ocurrido en la escuela a la que asiste la hija de siete años que tienen en común, el acusado habría dejado caer una bala calibre 22, que fue secuestrada por personal policial.
Con los elementos reunidos, entre ellos la denuncia, testimonios, informes policiales y el examen médico, el fiscal Portal sostuvo la acusación en el marco de un contexto de violencia de género, que derivó en el acuerdo de juicio abreviado y la posterior condena.
